Según la narrativa del Diseño Humano, la explosión de la supernova 1987A emitió una enorme cantidad de neutrinos, partículas subatómicas que, debido a su casi nula masa y su capacidad para atravesar la materia casi sin interactuar con ella, pueden viajar a través del universo casi sin impedimentos. Ra Uru Hu afirmó que estos neutrinos, al viajar a través del espacio y llegar a la Tierra, trajeron consigo información cósmica que impactó el campo energético de nuestro planeta, influenciando a todos los seres vivos. En el contexto del Diseño Humano, se considera que estos neutrinos llevaban consigo información detallada sobre los dones, talentos y potenciales humanos, así como las razones de nuestras diferencias individuales.
La idea es que, al momento de nuestro nacimiento, nos encontramos con una «impronta» de neutrinos, la cual determina aspectos únicos de nuestro ser, reflejados en nuestra carta de Diseño Humano. Esta carta, similar a un mapa astral pero con componentes adicionales propios del sistema, detalla nuestra configuración energética específica, incluyendo nuestro tipo energético, estrategias de vida, autoridad interna y centros definidos o indefinidos, entre otros aspectos.
El Diseño Humano integra conceptos de varias disciplinas y tradiciones esotéricas, incluyendo el I Ching, la astrología, la Kabbalah, el sistema de chakras, y la física cuántica, genética, bioquimica, creando un sistema complejo para el autoconocimiento y la autorrealización. A través de este sistema, Ra Uru Hu proponía que las personas podían llegar a entender su verdadera naturaleza, encontrar su propósito en la vida y vivir de manera más alineada con su diseño único.





